El término aparece en el ensayo Dialogando con el Espejo. De la IA al SPI (Denes, 2026). Su autor sostiene que llamar «inteligencia» a estos sistemas es un error de lenguaje con consecuencias: si la máquina «piensa», el humano parece prescindible.
Cuando la simulación toma cuerpo humano, como en los robots androides, el autor habla de SI, Simulador de Inteligencia.